sábado, 8 de agosto de 2015

Día internacional de la mujer*




                                             
José Morales Manchego 33°  
                  
Desde los albores del siglo XVIII la Masonería fue pensada y organizada por hombres y para hombres, en medio de una sociedad plagada de machismo y de discriminaciones. Este contexto afectó, sin lugar a dudas, a la Masonería. No obstante, las enseñanzas de esta Augusta Institución contienen toda la dulzura y la responsabilidad hacia la mujer y la familia[1], lo que la pone a cubierto de la nefasta ideología del machismo, que al decir de la Real Academia Española, es la “Actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres”. Prepotencia que se manifiesta en prácticas violentas, comportamientos, dichos, frases e ideas de carácter ofensivo contra el género femenino.  

En estos errores, que han manchado la tierra por espacio de muchos años, han caído hombres inscriptos en las páginas de la Historia Universal como: Homero, Aristófanes, Antífanes, Aristóteles, Eurípides, Plauto, Virgilio, Ovidio, Torcuato Tasso, Shakespeare, Moliére, Napoleón, Schopenhauer, Oscar Wilde, Alejandro Dumas, Pío Baroja, Vargas Vila, y muchos más. El divino Platón, por ejemplo, en La República y en El Banquete, que es el libro sobre la belleza y el amor, configura su teoría según la cual  el amor supremo es entre varones. La mujer solo se justifica para tener hijos.

La Masonería en cambio, desde el día en que se ingresa, en medio de una imponente ceremonia, nos entrega un par de guantes blancos y al mismo tiempo, por intermedio del Ven:. Maestro nos dice: “Estos guantes  de mujer sirven para recordaros vuestro deber para con vuestra esposa, ya que el hombre ha nacido para ser acompañado por una mujer amada, a quien deberéis dar ejemplo de fidelidad conyugal, interesándoos por su felicidad, conduciéndola por el camino de la moral y de la virtud, para que ella encuentre en vos el digno jefe de la familia”[2].

La Masonería nos enseña que en cada mujer, ya sea la madre, la esposa, la hermana o la hija, hay una esencia divina, a la cual se respeta, se atiende, se protege y se valora por su poder inspirador, por su inteligencia y por el hecho de que lleva en sus entrañas la semilla de la creación, que genera la vida. Hoy estamos celebrando el Día Internacional de la Mujer. Y el origen de esta fecha es de índole trágica. Pero no hemos venido a rendirle tributo al dolor, sino a la felicidad de la conquista. Todos sabemos que la historia de la mujer está llena de violencia, desgarros y de lágrimas, y también sabemos que muchas mujeres han sufrido “una y mil muertes más”, como tronara en el cadalso la inmortal Policarpa Salavarrieta, símbolo de las doncellas beneméritas de la patria, inmolada en aras de la libertad.

El origen del Día Internacional de la Mujer ensancha el dolor del mundo. Pero en esta celebración vamos a disfrutar de lo que entusiasma por su belleza, para festejar los logros de la conquista y vislumbrar las perspectivas.

Una de las conquistas es que se le ha quitado la película ideológica al machismo, expresada en los conceptos de conspicuos intelectuales, y las apreciaciones religiosas que denigraban de ese ser superior que es la mujer. Hoy se ha esclarecido el fondo de tales prejuicios, que no son más que la base ideológica para explotar a la mujer, ya sea en la empresa o marginándola de todas las actividades, a sabiendas de que en la casa, o en cualquier parte donde se encuentre, la mujer es la que sostiene el sistema productivo y en el fondo ella es la que traza, con transparencia, los caminos del porvenir. Esto debió sentirlo el febril soñador del Chimborazo, con Manuelita Sáenz, llamada la libertadora del Libertador, y también debió sentirlo aquel historiador que decía: “Otro fuera el destino del mundo de haber sido más corta la nariz de Cleopatra”.

En ese contexto, la mujer ha ido conquistando su participación en los distintos campos de la actividad humana, donde en poco tiempo ha destruido el mito de la debilidad femenina, mostrado el nimbo de grandeza que rodea su inteligencia.

Pero no olvidemos que el machismo está vivo.  Por esa razón, en esta velada cultural, vamos a afinar la guitarra contra todo tipo de injusticia y vamos a atrincherarnos con la palabra melódica y poética, que son nuestras mejores armas, porque la liberación de la mujer es nuestra propia liberación.

Que el Día Internacional de la Mujer se convierta en un carnaval que subvierta los rezagos discriminatorios. Pero eso sí, que la mujer jamás pierda la delicadeza y la finura que la engalanan.

Y que la pareja tampoco pierda, en aras de una falsa liberación, la Liturgia del erotismo, que va desde las palabras románticas, los rituales, las caricias, el eros a toda marcha, que conduce a la autonomía rítmica, hasta llegar a la perdida momentánea del juicio, en los estrados secretos e insondables del misterio.

Para todas las mujeres:

Salud, Fuerza y Unión

Reciban un abrazo fraternal, y muchas gracias

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·         Discurso pronunciado el 8 de marzo de 2015, en la velada cultural llevada a cabo para celebrar el Día Internacional de la Mujer. (Publicado en la revista Plancha Masónica No. 42).
[1] “La familia, esta base fundamental de la Asociación, no puede existir sino vinculada en el AMOR verdadero de la mujer y el hombre, que consiste en la fusión de sus almas y de sus opiniones, en la unión, de lo humano y lo divino, que caracteriza nuestro linaje”. (Liturgia del Grado 19°. En: Frau Abrines, Lorenzo. Diccionario enciclopédico de la Masonería. Editorial Kier, S. A. Buenos Aires, 1962.  pp. 734.
[2] Gran Logia del Norte de Colombia. Liturgia para el Grado de Aprendiz Masón. R:. E:. A:. A:. Barranquilla, 2006. pp. 41-42.






viernes, 10 de julio de 2015

In memóriam



Rafael Gómez Marrero 33°

El 18 de mayo de 2015 se desvaneció el crepúsculo de una importante luz de la Masonería. Su nombre: Rafael Gómez Marrero, quien nació el 11 de marzo de 1920 en la ciudad de Barranquilla. Fueron 95 años de existencia, en los cuales el Hermano dio muchos ejemplos de virtudes. Hombre bueno, amable, enamoradizo y alegre. Podría decirse que era un corazón en eterna fiesta. Con él festejamos varias veces, al lado de su familia, los bellos momentos de la vida. Contrajo matrimonio con doña Ruth Armella de Gómez, distinguida dama con la cual tuvo dos hijos: Javier Gómez Armella, miembro activo de la Respetable y benemérita Logia Barranquilla, y Jairo, residente en Estados Unidos.
Rafael Gómez Marrero, miembro de la Respetable y Benemérita Logia Barranquilla 1-8-1 escaló los 33 grados del Rito Escocés Antiguo y Aceptado que dirige el Supremo Consejo del Grado 33 para Colombia. En su juventud estudió contaduría pública, carrera que desempeñó a lo largo de su existencia. Dirigió la Tipografía Comercio, empresa de su propiedad. Trabajó con tesón a lo largo de su vida, y jamás dejó de estudiar.  Es importante resaltar que a los 80 años de edad entró a estudiar psicología en Estados Unidos de Norteamérica. El Hermano Rafael Gómez Marrero, como [1]buen masón, sabía que la inmortalidad se puede alcanzar perfeccionando la inteligencia y practicando la virtud. De ahí que el Hermano Rafael se metió en el corazón, el mandato de la Orden que nos hace ver “la necesidad de emplear bien el tiempo de que disponemos, haciendo obras de verdad y de virtud que nos eternicen en el recuerdo de las generaciones”(Liturgia del Gr:. 3°). Él sabía que la inmortalidad para nosotros es “La apoteosis del espíritu en la conciencia de la humanidad y la supervivencia del alma, a pesar de las transformaciones de la materia”(Ibid). 

José Morales Manchego

 





 Publicado en la Revista Escocismo 1833. Año 4 No. 4. Barranquilla, junio de 2015 

sábado, 9 de mayo de 2015

Aniversario de la Biblioteca Pública Julio Hoenigsberg







Hace 15 años, en una noche memorable, en el Salón Eusebio De La Hoz, se escuchó la palabra enjundiosa del entonces presidente  de la Sociedad Hermanos de la Caridad, Doctor Leonello Marthe Zapata, cuando su hablar pausado, anunciaba: “Esta Biblioteca que se inicia con aproximadamente 2.250 libros, está destinada a convertirse paulatinamente, en un foco de cultura para la comunidad barranquillera”. Ese día, el Hermano Leonello Marthe  Zapata, un masón  de entusiasmo intelectual siempre en llamas, encendió una velita, y la estamos cuidando, Querido Hermano Leonello , para que los malos vientos jamás la puedan apagar,  y siga calentando eternamente la magnificencia  espiritual de tus anhelos.

En aquella misma fecha, el doctor José Consuegra Higgins, distinguido miembro de la Sociedad Hermanos de la Caridad, calificó la noche como inolvidable. Es de anotar que el doctor José Consuegra, rector y fundador de la Universidad Simón Bolívar, de la ciudad de Barranquilla, inició la donación de libros, con la entrega de más de 200 volúmenes. La noche de la inauguración brilló la palabra estética de los poetas Jorge Valencia Jaramillo y Luis Bernardo Flórez, invitados especiales, provenientes de la capital de la República.

Años más tarde, cuando el Ilustre Hermano Leonello Marthe Zapata se marchó para el Oriente Eterno, nos dejó, a través de su esposa doña Josefina de Marthe Zapata, su biblioteca particular para engrosar los fondos bibliográficos de la Biblioteca Pública Julio Hoenigsberg, y seguir propagando la luz de la ciencia y el humanismo.

Una biblioteca como la nuestra es símbolo de concordia, de tolerancia y  de libertad. Aquí se respira un aire cultural  de paz y armonía, en el cual conviven sosegados, en un ambiente pluralista, sin dogmatismos inquisitoriales, los grandes pensadores masónicos, los liberales, los conservadores, los socialistas, los religiosos y los ultramontanos, todos entrelazados en un abrazo fraternal, en los mismos predios donde gravitan los medios electrónicos, que sólo han cambiado la forma de leer, pero el libro como tal permanece incólume, porque con disonancias o flaquezas, el libro impreso es el que nos brinda la mayor confianza y responsabilidad en el campo de la investigación.

No debemos olvidar que a lo largo de la historia, los textos han variado su forma de presentación: tablas, papiros,  electrolibros y toda la variedad de realidades virtuales. Leer letras impresas es solo una forma de leer.  Pero hay  más. Todos sabemos que el geógrafo lee mapas; el topógrafo lee el terreno; el antropólogo lee en los símbolos y signos los datos de la cultura en el tiempo; el músico lee sus partituras;  y todos los seres humanos podemos leer en el libro abierto de la naturaleza, como nos invita a hacerlo el filósofo francés Juan Jacobo Rousseau.

Las posibilidades de lectura están por todas partes. Cuando hacemos actividades como las tertulias y los cineforos en la biblioteca, lo que afloran son nuestras lecturas.

Claro que la lectura es una acción que tiene diferentes niveles y es de una gran complejidad.

Una manera de leer un libro es seguir los acontecimientos y los personajes por la superficie literal del texto. Otra más profunda es interpretar las estructuras de lo que se lee, para navegar en aguas más profundas, y si es posible aprender a hacer otro texto. De esta manera se penetra más profundo en las claves, en los signos y símbolos de la escritura. Por eso el buen lector cuando vuelve a leer el mismo libro es como si leyera otro libro.

La Biblia, por ejemplo, se puede leer de distintas maneras. Comúnmente, la gente la lee con el temor del más allá o pensando quizás en la forma de evadir el fuego eterno. Pero ese libro maravilloso, escrito bajo formas simbólicas, tiene diversas lecturas y aplicaciones.

Al respecto me permito recordar la narrativa bíblica de Jonás. Dicen que Jonás se le perdió a su esposa durante tres días. Cuando llegó a la casa se inventó el cuento de la ballena, y el cuento fue tan bien elaborado, que la mujer se lo creyó. Y todos los lectores de la Biblia se lo creímos. Ahí está el sentido estético de la literatura, que nos muestra la dimensión polifónica del mundo de la vida.

El sábado pasado, 26 de julio, el filósofo William Salgado Escaf  dictó una conferencia para los contertulios de La Oca, titulada El sacrificio de los elegidos en la Biblia. El ameno expositor encontró en la Biblia tres partes y tres morales distintas para tres economías diferentes, construidas alrededor de la misma receta y nacidas de tres respuestas diferentes a la pregunta: ¿Quién debe ser el elegido? Su planteamiento central es que la Biblia está hecha, no para hablar de dioses, sino para dar respuesta a la pregunta: ¿A quien le dejo mi herencia, es decir,  lo que he construido en mi tránsito por la Tierra? Esta lectura de la Biblia me entusiasmó, y ahora estoy leyendo de nuevo la Biblia, pero como un libro de economía.

Con esto quiero decir, no solo que la lectura tiene distintos niveles de complejidad, sino también que una conferencia nos puede conducir a la lectura o a la relectura de una obra o de varias obras. Por eso la Biblioteca de hoy es mucho más que una colección de libros, revistas y periódicos.  La biblioteca de hoy tiene diversos tipos de acciones tendientes a motivar todo tipo de lecturas.

En ese sentido, la biblioteca Pública Julio Hoenigsberg es el punto geométrico para la reflexión; para la música, que nos pone a disfrutar la bendición divina del ritmo; la biblioteca es el punto geométrico para las artes en todas sus manifestaciones;  para el ritual de la palabra estética y de las bellas letras; para la tertulia, en la cual se guarda altura y serenidad en la polémica. Aquí se convoca la ciencia, la filosofía, el humanismo y el entusiasmo patriótico, que hoy genera la carnavalización del fútbol. Pero lo más importante es que todas estas acciones, en la Biblioteca Pública Julio Hoenigsberg, están orientadas hacia la búsqueda de la lectura crítica y constructiva.

En la Biblioteca incentivamos la lectura, porque somos amantes de la libertad, y el acto de leer no sólo hace al ser humano más libre, sino que lo transporta y lo hace más feliz. Lastimosamente, en nuestro país, y especialmente en nuestra ciudad, hay mucha gente que no ha descubierto la importancia de la lectura para la salud mental, y por eso se neurotizan en las salas de esperas y en las filas, olvidando que un libro nos ilustra, nos refresca la mente y nos pone a disfrutar, porque el arte y las letras influyen poderosamente en la vida de las emociones.

Hoy estamos aquí reunidos para conmemorar, pero sobre todo para fraternizar y ganar más confianza.

A la Historia, a la música y a la poesía les encanta marchar juntas. Por eso este acto de conmemoración de un hecho histórico, será un encuentro de la música con la palabra henchida de sensaciones poéticas.

Solo me resta decir dos cosas:

Primero, agradecer a la Sociedad Hermanos de la Caridad, en cabeza de su presidente el Hermano Mario Morales Charris y su gerente, el Hermano Fulvio Viñas Ramos, su atención y su apoyo a la Biblioteca Pública Julio Hoenigsberg.

Segundo, quiero citar al valeroso escritor don Miguel de Unamuno cuando decía: “Sólo el que sabe es libre, y más libre el que más sabe…” y luego  agregaba: “Solo la cultura da libertad…”

Y como si esto fuera poco aseveraba: “La libertad que hay que dar al pueblo es la cultura”.

Salud, Fuerza y Unión…
Reciban un abrazo fraternal y muchas gracias

José Morales Manchego

(Editorial de El Misionero No. 73. Barranquilla, diciembre de 2014)

viernes, 8 de mayo de 2015

XI Gran Recital Arte in Memóriam "Día de los Difuntos"



Biava: Entre la sinfonía y los acordes rítmicos del verso

Hemos llegado al número diez del poemario, una especie de liturgia del verso, donde se recoge la producción poética que aflora en el Gran Recital “Arte in Memóriam Día de los Difuntos”, certamen anual que realiza la Biblioteca Pública Julio Hoenigsberg- Sociedad Hermanos de la Caridad, para rendir homenaje póstumo a un personaje destacado de la región.

Este año el Gran Recital es un homenaje al Maestro Pedro Biava, músico de origen italiano, que desde muy joven se radicó en Barranquilla, donde se empeñó en desbrozarle el camino a la música sinfónica en el Caribe Colombiano. De esa manera Biava se convirtió en el adalid del proyecto de la Filarmónica de Barranquilla, hasta lograr, en 1943, la cristalización de su sueño.

Hoy estamos aquí para rendirle homenaje a este ilustre hijo del Universo, cuyos restos mortales reposan en el Cementerio Universal, lugar donde se levanta fulgurante el mármol, en medio de los claveles, los geranios, las dalias y tulipanes, que adornan los esplendidos santuarios de la arquitectura para la eternidad.

Este Gran Recital titulado “Biava: entre la sinfonía y los acordes rítmicos del verso”, está engalanado con la poesía pura y universal de Margarita Galindo y Nora Carbonell; el poema de magistral factura de Tito Mejía Sarmiento; la cantata filosófica de Alberto Contreras; la irradiación de palabras en cascada y el meollo estético de Rosa Peñaranda; las implicaciones metafísicas y cósmicas, con situaciones entre el misterio y la iluminación de Gustavo Taboada Mendoza; la ensoñación romántica de Elvira Restrepo; el fino erotismo de Frank Pereira; la plegaria existencial y la melena alborotada de Billie Madera; el fervor poético de  Ricardo León de las Salas, quien figura en los albores del Gran Recital Arte in Memóriam, deambulando entre los muertos y  “dejando en cada tumba una lagrima y un verso”; la poesía de prometedora estrella de Sundiata Keita; el canto nostálgico de Orlando Logreira Zambrano; y finalmente, René Mazzilli, quien se sitúa en el pórtico del templo de la poesía, buscando el vuelo sublime hacia la inmortalidad.

El arte sonoro estará a cargo del Proyecto Musical “Danzas Polovetsianas”, que dirige Fanor Aguirre y Laura Sandarriaga, René Mazzilli, el grupo  Marzua y la Sinfónica Metropolitana de Barranquilla, que dirige el maestro José Elías Yepes  Olivero.

¡Señoras y señores!

Bienvenidos al camposanto de la libertad, donde esta noche vamos a poner a Pedro Biava entre columnas: la columna armónica, que representa el arte musical y la columna lírica, de la cual brotan los acordes rítmicos del verso; porque en una noche como ésta, de dimensión cósmica, la música y la poesía se hermanan en “una misma constelación sonora” (Umberto Eco).

José Morales Manchego

(Discurso para abrir el XI Gran Recital "Arte in Memóriam Día de los Difuntos". Barranquilla, 14 de noviembre de 2014. Publicado en el Poemario No.10 y en El Misionero No. 73 de diciembre de 2014).




José Morales Manchego

lunes, 9 de junio de 2014

La importancia gnoseológica de las liturgias en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado




José Morales Manchego

Según la Real Academia Española de la Lengua, Liturgia es el “Orden y forma que ha aprobado la Iglesia para celebrar los oficios divinos, y especialmente la misa”. En segunda acepción es el “Culto público y oficial instituido por otras comunidades religiosas”. Podría decirse entonces que liturgia en el mundo profano es la forma en que se llevan a cabo las ceremonias de una religión. En ese tipo  de liturgias religiosas las respuestas ya están determinadas en una especie de sacro conductismo.  El feligrés de cualquier religión no puede agregar ni crear algo que permita enriquecer el Rito a partir del análisis hermenéutico de sus liturgias.

En cambio, en la masonería -que no es una religión- las liturgias constituyen la forma en que se realizan las diversas tenidas y contienen las líneas generales del desarrollo filosófico de esta escuela de formación moral e intelectual. En esta Augusta Institución hay una liturgia para cada acto ceremonial. Cada uno de los 33 grados de la escala masónica del Rito Escocés Antiguo y Aceptado tiene una liturgia, además de haber una liturgia para cada uno de los siguientes actos: inauguración y consagración de un templo, fundación y constitución de una logia, instalación de una logia, posesión de venerables maestros, reconocimiento conyugal, pompas fúnebres, reconocimiento y adopción de luvetones, tenidas ordinarias,  extraordinarias y otras.

Nuestras liturgias son unos libros, aprobados por la Masonería Universal del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, que contienen los textos fundamentales y el simbolismo para realizar las ceremonias y desarrollar la teoría del conocimiento masónico. Al leerlas con atención y espíritu investigativo,  se derrama sobre nuestro cerebro un torrente de ideas, que nos muestran su exuberante fertilidad para la producción de planchas, que es la vía más expedita para el pulimento de la piedra bruta y el desarrollo de nuestro Rito. Aquí, en el seno de la Orden, por oposición al mundo profano,  las liturgias son básicas para la producción intelectual del Hermano masón.

Estéticamente las liturgias son una expresión de la belleza como manifestación del intelecto. En ese sentido, la fuerza poética y la grandeza mítica de los personajes legendarios que en ella se contemplan, generan una dimensión profundamente humana en el iniciado que reflexiona. En el aspecto teatral, si las liturgias se dramatizan con rigor, encontraremos en sus parlamentos la erudición y la sabiduría, envueltas en una pomposa sonoridad musical. En las liturgias encontramos  la sugerencia de conceptos no expresados burdamente, sino en forma estética. Pero si no se dramatizan en debida forma, se puede llegar al umbral de una situación ridícula. Por eso la Liturgia de Aprendiz Masón lo advierte claramente cuando dice que “de lo sublime a lo ridículo no hay sino un paso”[1].  De ahí la necesidad de leerlas con claridad  y entusiasmo y si es posible aprenderlas de memoria.

Por esa razón los Estatutos de la Gran Logia del Norte de Colombia recomiendan que: “Los Dignatarios y Oficiales de las Logias deben estar preparados para celebrar los Trabajos litúrgicos sin necesidad de tener los textos en mano”[2]. Lo que indica la importancia de las Liturgias en el Rito y la necesidad de dramatizarlas con el énfasis  y el rigor que exigen los parlamentos de las mismas. Podría decirse que la calidad del masón dimana de la asimilación y del dominio que se tenga de las Liturgias y de la capacidad para desarrollarlas y aplicarlas en nuestro modo de vida diario en cualquier parte donde nos encontremos.

En las liturgias están las médulas: científica, filosófica, metafísica, artística, tecnológica, moral y humanística de la masonería, esperándonos siempre para la reflexión y la investigación. En ellas resplandecen las ideas de todo  tipo. Las ideas patrióticas, las ideas democráticas, las ideas religiosas, las ideas éticas, metodológicas y filosóficas en general. Todas ellas ornamentadas con el refinamiento simbólico y el cuidado en el detalle sutil y en la valoración de lo menudo, pero significativo.

Es cierto que las Liturgias masónicas, imbuidas de humanismo y de moral, sintetizan un conjunto de tradiciones y de leyendas, anteriores al siglo XVIII, las cuales, unidas a los símbolos, constituyen el invaluable tesoro que nos debe servir para revisar el pasado, vivir en el presente y proyectar hacia el futuro.  Pero no olvidemos que aquí, el elemento tradicional no significa obsolescencia, puesto que la tradición en masonería se maneja en actitud diferente; es decir, descifrando el símbolo que tiene un valor trascendente y no solo de inmediatez como sucede con la tradición en el mundo profano.

Por eso en nuestros textos litúrgicos va aparejada con la enseñanza explicita, una simbología histórica que se transmuta con el correr del tiempo y se interpreta con proyecciones futuristas. En ese sentido, la realidad presente y la realidad contemporánea también entran en ese juego de símbolos y alegorías.

Cuando estudiamos las liturgias, como fuente de investigación masónica, encontramos que en ellas hay dialéctica, movimiento y vida. Que su lenguaje es de gran riqueza y expresividad. Muchas ideas se concentran en pocas palabras. Es más, una sola palabra muchas veces se torna rebosante de contenido y de intencionalidad, dependiendo de la inteligencia y la perspicacia del masón investigador. Es de destacar, que en nuestros textos litúrgicos, al lado del conocimiento científico, se hace gala de una esplendidez moralizadora, como se demuestra en la escala mística, que en ningún momento se agota en las artes liberales ni en el empirismo, ni en la razón totalitaria, sino que es un símbolo inagotable que nos incita a investigar interdisciplinariamente los distintos planos de la realidad, pero sin apartarnos de los principios de la moral universal.  En ese mismo sentido, las figuras retóricas, las metáforas y las comparaciones abundan hasta formar una especie de tejido literario, que es lo que constituye el texto de la liturgia.

Es cierto que la presencia de corrientes filosóficas en nuestras liturgias no tiene la lógica de la filosofía profana, sino la disposición y el arreglo para la sugestión poética y el impacto iniciático. En consecuencia, no es la lógica formal ni la retórica profana las que van a lograr el encadenamiento de todo el juego de categorías científicas, filosóficas y morales que se encuentran en esos textos. Es la fecunda imaginación y la inteligencia del iniciado lo que le da sentido a su investigación masónica fundamentada en las liturgias.  Por eso la  masonería reclama del iniciado inteligencia e intuición para comprender el Arte, puesto que desde las alturas de la formación masónica hay que saber descender a la realidad del mundo para analizarla, cuestionarla y criticarla, pero manteniendo siempre el vuelo majestuoso que nos enseña la Orden. Eso es lo que da a la masonería el carácter de progresista.

Por eso, en el propio seno de la Orden, con una visión profana del mundo, las liturgias no son de fácil lectura, ni se pueden digerir, si no se domina el lenguaje simbólico.  Ello da un cariz diferente a las liturgias masónicas, que no son libros inspirados ni revelados por un Dios, sino creados por el hombre para la recreación intelectual de los iniciados. A estos libros debemos someterlos al análisis permanente para desarrollar la doctrina y construir el templo espiritual que todos anhelamos, pero sin el prurito de cambiar caprichosamente sus textos, porque se pierde el objetivo del Arte Libre contenido en dichos libros y se introduce la anarquía en el Rito, con el pretexto de la “innovación” o de la “actualización”, olvidándose que son libros simbólicos, y “La simbología Masónica puede ser interpretada de diversas formas, ya que el símbolo viene a ser a modo de la luz blanca, que se descompone en un color diferente en cada alma”[3].











[1] Liturgia Para el Grado de Aprendiz Masón -R:. E:. A:. A:.-  Edición de la Gran Logia del Norte de Colombia. Oriente de Barranquilla, 2006. p. 15.
[2] Gran Logia del Norte de Colombia. Constitución Masónica y Estatutos Generales. Artículo 42°, Estatuto no. 5. p. 92.
[3] Ragón, J. M.  La masonería y la iniciación hermética. Editorial Kier. Buenos Aires, 1951. P. 7.

Artículo publicado en: Revista Plancha Masónica No. 41. Barranquilla, Colombia, mayo de 2014. pp. 36-39.